Orgasmo: Déjalo salir

cara

A lo mejor sentís que mostrarle a tu chico tus gestos tensos (¡y hasta contraídos!) es muy antiestético. Pero, sábelo: él está pendiente de ese «oooh» que expresan tus facciones. Te enseñamos cómo manejar este recurso del placer.

DEJALO SALIR: LECCIÓN 1

Respira hondo

«Inhala y exhala suave y muy profundamente mientras estás teniendo sexo con él, para dejarte fluir, liberarte y bloquear cualquier influencia del entorno. Nada de estar duríta. Para disfrutar, tenes que dejarte llevar: conéctate con tus zonas erógenas sin estar pendiente de la mirada externa», explica la sexóloga Celia Laniado. De esta forma, va a ser casi imposible que te obsesiones con los gestos de placer que vos crees que te afean (aunque a él le encantan, claro), ya que tu cerebro va a estar muy ocupado recibiendo esas sensaciones de placer que le llegan desde todos los puntos de tu anatomía. ¿Hay algo más hot?

DÉJALO SALIR: LECCIÓN 2

Sigue su código

Mira la cara de tu chico mientras tienen sexo. Seguro está con los ojos entrecerrados, mordiéndose los labios y haciendo todo tipo de gestos. ¿Lo ves inhibido? Al contrario. Entonces, toma esto como un free pass para expresar lo que sentís de la misma forma en que él lo está haciendo. Además, a él le va a encantar darse cuenta de que su propia excitación tiene un efecto rebote en ti.

Una encuesta reciente reveló que más de la mitad de los hombres encuentran atractiva la cara de orgasmo de sus parejas. Y la mayor parte del resto no percibe ningún cambio en particular en la expresión de sus amantes. ¿Qué pasará ahí?

DÉJALO SALIR: LECCIÓN 3

No contengas tus gemidos

«Durante el climax, muchas chicas se sienten avergonzadas de sus gritos, gemidos, gestos y hasta de algunas frases hot que no dirían en otro contexto. Si sos de este grupo, ni se te ocurra controlarte: expresa libremente tus emociones. El sonido del sexo es muy estimulante y les va a hacer subir la temperatura a los dos», afirma Laniado. Al escucharse, les va a quedar más clara que nunca una regla de la naturaleza: el placer genera más placer.