Cómo realizar automasajes

Los masajes son una manipulación de los tejidos blandos del cuerpo, que ayudan a estimular el sistema circulatorio, a relajar músculos y a eliminar los desechos tóxicos de nuestro organismo. Pero también poseen importantes beneficios a nivel mental, ya que producen un efecto anti-estrés y de relajación total. Las técnicas de automasaje están inspiradas en terapias tradicionales como la reflexología, la acupuntura y el shiatsu. En este sentido, un buen masaje requiere gestos precisos como:

Roces: normalmente son rozamientos suaves y ligeros.

Presiones: pueden deslizarse o mantenerse en el mismo punto.

Amasado: suele ser un movimiento profundo, similar a la acción de amasar una masa.

Golpeteo: es un movimiento más enérgico y estimulante, pero nunca fuerte.

Fricción: se utiliza para calentar la zana a tratar. Es decir, se la aplica antes de comenzar el masaje y también para finalizarlo.

Según la zona a masajear, estas maniobras se pueden hacer con las manos, las palmas, los nudillos o la punta de los dedos. A continuación, le ofrecemos una guía completa con distintas opciones de automasajes para aplicar en zonas del cuerpo que sufren a diario el estrés y las presiones cotidianas. Además de relajarlo, le ayudarán a combatir pequeñas dolencias, calambres, estreñimiento, insomnio, nerviosismo e irritabilidad.

ANTES DE COMENZAR…

En primer lugar, debemos preparar el lugar donde se realizará el masaje. Además de ser cómodo, amplio y aislado, es importante acondicio¬nar el ambiente. Para ello, podemos recurrir a música relajante con sonidos de la naturaleza, aceites aromáticos, inciensos y velas. Si bien el masaje se basa en el tacto, el resto de los complementos ayudan a relajar los demás sentidos. Por otra parte, también es fundamental encontrar el momento más oportuno, ya que para realizar el automasaje correctamente hay que hacerlo sin prisa.

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