Cuando la fortuna interfiere en la pareja (I)

dineroNuestra cultura nos ha enseñado que no se puede vivir del amor. Esto es cierto; pero el bienestar económico puede condicionar la conformación y la permanencia entre dos personas. Si esto se sabe ¿Por qué dejamos que los números se inmiscuyan las sábanas?

El dinero no es todo ¡pero cómo ayuda!, dice la canción. Hoy en día lo económico mueve al mundo; es su moneda de cambio y las personas que saben manejarlo lo utilizan como un recurso más. La persona que tiene dinero y lo utiliza bien sabe que su fuente no es el dinero sino su interior. Los proverbios dicen: «Es mejor la sabiduría que las perlas preciosas». Y es cierto, si tenemos dinero pero no sabiduría podemos perderlo todo. En cambio, si tenemos sabiduría con ella podemos obtener dinero y cualquier cosa que nos haga falta.

Un buen candidato

Estas afirmaciones están orientadas a convencernos de que el dinero lo podemos adquirir por nuestros propios medios y de que no importaría en la conformación de la pareja. No obstante, el combo «pareja-dinero» se ha convertido en un requerimiento social. Lo hemos visto hasta el hartazgo en las telenovelas: el hombre rico que se enamora de la joven pobre (y bella) y ésta, a su vez, deviene en millonada por la unión. Como vemos, la combinación de pareja-dinero está asociada en nuestra cultura. .Incluso, esto está tan incorporado en nosotros que, cuando un amigo se pone de novio la pregunta típica es: «¿Y qué hace?»; «¿a qué se dedica?» sin conocer a la persona. Si es mujeriego, inestable emocionalmente o incompatible con usted ¿No importa? «Nena, es un buen partido», diría la abuela.

Cómo nos enriquecemos

En ocasiones, las crisis económicas pueden ser disparadoras de problemas en la pareja, sin embargo, el dinero no es garantía de felicidad. En otras situaciones, tener expectativas exageradas, familiares que se meten, etcétera, puede ser el factor principal de un problema económino, hasta incluso causando alejamiento sexual. Sin embargo, el conflicto no es positivo ni negativo, depende como cada uno lo tome. Nace en el matrimonio o en la familia porque somos distintos y, por ello, vemos las cosas con diferentes perspectivas.