Sexualidad: ¿Cuál es el límite? (I)

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¿CUAL ES EL LIMITE EN EL SEXO?

En el sexo, como en todo en la vida, siempre hay un límite. El problema surge cuando los límites son distintos para cada miembro de la pareja. Esto ocurre en la mayoría de los casos, porque parte del atractivo de la pareja es justamente que, en algunos puntos, hay concordancia y en otros, no. El arte de la. pareja consiste en llegar a acuerdos sobre lo que cada uno se permite, en cuanto a las conductas y fantasías sexuales: la realidad es que las relaciones van más allá de las conductas tradicionales coitales y pueden involucrar a terceros, juegos sadomasoquistas y variantes que algunas parejas se permiten y otras, no. Algunas parejas tienen una sola forma de relación sexual. Otras incorporan el sexo manual, el sexo oral o el sexo anal.

¿QUÉ PASA CUANDO EXISTEN DIFERENTES PREFERENCIAS SEXUALES EN LA PAREJA?

Las parejas pueden vivirlo como un problema o no. Por ejemplo, cuando hay vaginismo y la mujer tiene aversión a ser penetrada, muchas parejas no lo perciben como un problema y únicamente consultan porque quieren tener hijos.

¿HAY UNA FRECUENCIA «ESTÁNDAR» PARA LAS RELACIONES SEXUALES?

En la sexualidad, todos los rendimientos son buenos cuando uno está bien con la otra
persona. No hay un «promedio» o «canon». Hay parejas que son muy felices teniendo un encuentro sexual cada quince días, y otras lo hacen tres veces por semana. Lo que hay que hacer es consensuar.

¿QUÉ PASA CUANDO LAS FRECUENCIAS CON LAS QUE CADA UNO QUIERE TENER RELACIONES SEXUALES SON DISÍMILES?

Esto es lo que generalmente ocurre. Y, como todo en la vida de la pareja, hay que hacer concesiones y contratos. En la mayoría de los casos, es el hombre quien reclama una mayor frecuencia y la mujer lo desea, pero no con la misma asiduidad: a él le cuesta entender que ella no está rechazando la relación sexual en general, sino en ese momento. Para que aparezca el deseo sexual femenino, deberían crear un clima de tranquilidad donde no se interpongan los mandatos femeninos de tener la casa ordenada, los chicos acostados y el día siguiente programado, porque si no, ella no tiene permisos para gozar.

¿VA DISMINUYENDO EL DESEO CON LOS AÑOS DE CONVIVENCIA?

Durante la etapa de noviazgo, el sexo es un imperativo y se hace en cualquier momento y lugar. Cuando en la pareja llegan los hijos, la familia está primero y pesa más sobre la mujer que sobre el varón. Muchas mujeres trabajan fuera de su casa y esto duplica sus obligaciones, con lo cual tienen menos ánimo que el varón de tener relaciones sexuales.