No busques la felicidad: encuentra el equilibrio

La vida, nos han dicho, es, o deber ser, una constante búsqueda de la felicidad. Vivimos para ella, y en muchos casos nos morimos por ella, y en ocasiones creemos que no la hemos encontrado. Buscar la felicidad es nuestro objetivo último en la vida… pero: ¿Y si nuestra búsqueda está equivocada? ¿Y si la felicidad es un fenómeno que escapa de nuestras manos y sobre el que tenemos muy poco que decidir y mucho menos que aprender?

Según un artículo publicado  Psychology Today, de la psicóloga Melissa Kirk, la felicidad es algo que se debe más a los ciclos de la vida y estímulos concretos que a los logros y decisiones personales.

La felicidad no es lo que nos han dicho: no es igual al éxito. De la misma manera que la infelicidad no es igual a fracaso. Es posible ser infeliz en la cima, y lo es ser feliz en la absoluta mediocridad. Sin embargo, tanto la felicidad como infelicidad se desvanecen.

Tendemos, dice Kirk, a desvalorar el papel de los malos tiempos, y los malos tiempos son los que nos entrenan para encontrar el equilibrio. Ese balance es, al final, el que importa en la vida, pues en él, podemos ser felices, dejar de serlo, y volverlo a ser.

 

 

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