Mi cuñada, mi rival: ¿Cómo mejorar la relación?

Entrar a una familia no es tarea fácil. Más allá de los nervios de los primeros momentos con los familiares de tu pareja, el problema liega cuando conoces a su hermana y ella no es del todo agradable. Si tu cuñada no te acepta, puedes:

Hablar con ella. El primer intento debe ser ir de frente y aclarar lo que pasa entre las dos.

Evitar pasar mucho tiempo juntas. Intenta no exponerte a situaciones en las que ella esté la mayoría del tiempo presente.

No invadirla. Sé muy cuidadosa con sus espacios y no pretendas cambiar las costumbres de tu novio con su hermana.

Hablarlo con él. Tu pareja debe saber que estás intentando todo lo posible para mejorar la situación.

Recurrir a la indiferencia. Si ya la situación se tornó irreversible, vas a tener que hacer oídos sordos.

A los amigos los elegimos pero a la familia, aun a la política, no. La forma de actuar con inteligencia es unirte a tu rival, olvidándote de las contiendas que sólo producen desgaste.