Escucha con el corazón (II)

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A buen entendedor…

Como vimos, escuchar puede ser un verdadero arte, por lo que requiere de talento, esfuerzo y voluntad. En muchas ocasiones, las palabras sobran. Sólo escuchando de manera atenta y teniendo en cuenta los elementos que se ponen en juego en la comunicación, podremos acceder a los pensamientos que subyacen al discurso hablado.

Lo maravilloso de mejorar nuestra comunicación con los demás radica, justamente, en que podemos conocerlos más, entender sus verdaderas intenciones y comprenderlos profundamente, pudiendo contemplar sus emociones. Este será un excelente punto de partida para establecer vínculos más fuertes y confiables.

Las claves

Para lograr escuchar con cuerpo y alma, con toda nuestra intención, debemos dejar atrás nuestros prejuicios y abrir nuestra mente. Además, será muy importante tener en cuenta los siguientes aspectos comunicacionales:

La expresión corporal: Cómo nos paramos o en qué postura colocamos nuestro cuerpo durante una conversación evidencia nuestro interés o nuestro aburrimiento, da cuenta de nuestra alegría o tristeza, nuestra fortaleza o sumisión. Teñe esto presente cuando busques que alguien te cuente algo, ya sea para poder descifrar las emociones del otro, como para hacerle sentir que te importa lo que tiene para decirte.

La expresión facial: La cara, con sus múltiples múscujos, es sumamente expresiva a la hora de comunicarnos. A través de nuestros gestos faciales, daremos a conocer la ansiedad o la tensión que sintamos en determinado momento, la alegría, el dolor o un sinfín de estados de ánimo que se filtrarán por entre nuestras mejillas. Aun cuando queramos disimular un sentimiento, inevitablemente, la cara nos delatará. A menos, claro, que estemos atentos a ella.

La mirada: La intuición juega un rol muy importante a la hora de interpretar los comportamientos no verbales. Las personas que nos miran a los ojos mientras hablan suelen sentirse seguras de sí mismas, son extrovertidas y sinceras, y confían en su interlocutor. Quienes tienden a bajar la mirada suelen desconfiar del otro, son muy tímidas o tienen problemas de autoestima.

Durante una conversación entre dos personas, sólo el 7 por ciento del significado emocional de un mensaje se expresa mediante las palabras. El tono de voz que utilicemos, así como las expresiones no verbales que hemos evaluado, serán una herramienta clave para hacernos entender mejor, predisponernos positivamente para escuchar al otro y lograr comprender sus necesidades y sus emociones.