Dificultades para llegar al climax: Todo tiene solucion

pareja

Aunque se las relaciona con la gente mayor, lo cierto es que las disfunciones sexuales en general —y los problemas de eyaculación no son la excepción— pueden presentarse a cualquier edad.

Situaciones como la maternidad, la lactancia en la mujer, la enfermedad de un familiar cercano, las preocupaciones económicas y laborales de los dos, provocan estrés y alteraciones hormonales que restan la energía y disposición necesarias para involucrarse en una relación sexual.

No obstante, creer que las disfunciones sexuales sólo obedecen a problemas emo¬cionales o vinculares es mirar sólo una parte del problema.

También inciden mucho los factores físicos y biológicos. Es por esto que antes de diagnosticar una disfunción en el varón, primero se encargan una serie de chequeos médicos, para descartar las causas físicas.

Algunos medicamentos antidepresivos, antihipertensivos y ansiolíticos pueden provocar insuficiencia sexual y dificultades en la eyaculación como efecto secundario. «Si no es posible suspenderlos, se fmede revisar la dosis», dice Bechara.

También la diabetes, el colesterol elevado, el sedentarismo y la obesidad son factores que juegan en contra de un buen desempeño sexual.

También existen medicamentos que ayudan, aunque su efectividad no está comprobada al 100 por ciento. Se trata de la yohimbina y la ciproheptadina.

Cualquiera sea la dificultad del varón, la reacción de su pareja es muy importante y
-coinciden los especialistas- las posturas de crítica, agresión e indiferencia sólo agravan las cosas.

Es importante saber que la gran mayoría de las disfunciones sexuales se curan, o al menos se pueden mejorar. Para esto es preciso consultar a tiempo, y contar con el apoyo y la comprensión de la pareja.

En general, estos problemas comienzan siendo transitorios, y por causas emocionales (pérdida de un ser querido, del trabajo, depresión). Pero si no se consulta a tiempo, pueden volverse orgánicos, y su tratamiento se hace más dificultoso.

Una sexualidad satisfactoria hace a la buena salud, y es importante cuidarla tomando las mismas medidas que para tener un organismo sano: evitar hábitos nocivos como el alcoholismo, el tabaco, el colesterol elevado, la diabetes, la obesidad y el sedentarismo. Y consultar cuando existe insatisfacción o pérdida del deseo.