Problemas de pareja: No estar siempre a la defensiva

defensiva

En la mayoría de las relaciones de pareja cuando uno se siente lastimado, tiende a contraatacar para darle al otro una especie de «castigo» o «lección». Sin embargo, estas situaciones nunca terminan bien, ya que el otro vuelve a responder con una nueva agresión y se forma así un círculo vicioso. El resentimiento sólo contribuye a desgastar el vínculo. Si te sucede, debes preguntarte qué es lo que realmente se desea: ¿herir o amar a aquella persona que tiene a su lado? En el caso de querer proteger la relación, intenta reducir cualquier tipo de ataque.

La fórmula consiste en expresar tus emociones en vez de de emitir juicios contra tu pareja. Por ejemplo, si estás dolida porque no te invitaron a un lugar y empiezas con reproches del tipo «me hubieras avisado», lo más seguro es que él le conteste te forma agresiva. Otro es el asunto si en cambio te dice: «Me sentí herida porque no me invitaste a la cena». Allí le brindarás un mayor espacio para el diálogo y el entendimiento.