Problemas de pareja: ¿Cómo resolver los conflictos?

La famosa película que protagonizaran Michael Douglas, Kathleen Turnar, «La guerra de los Rosas», muestra de modo satírico un matrimonio sin impedimentos económicos para separarse que, en lugar de terminar de una manera racional esa relación que ya no funcionaba, elige destruirse. Del mismo modo, muchas parejas «viven» en situación permanente de conflicto. En los casos más difíciles, se cumple lo que se denomina «ciclo de la violencia»; donde como en un círculo sin salida, luego de la pelea, sigue la angustia, un momento de impasse, una etapa de re-enamoramiento hasta que con el tiempo vuelva el período de agresión.

Víctima y victimario están «enganchados» en este vínculo destructivo que puede seguir indefinidamente. Para poner un punto final, la asistencia terapéutica es siempre de gran ayuda. Esto no implica necesariamente la separación; lo importante es «desatar» los motivos de enfrentamiento para que no se repitan.

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Si la idea es tratar de resolver el conflicto:

Partir del reconocimiento de que existen diferencias y que éstas deben respetarse; esto es, «yo puedo no compartir tu punto de vista o tu elección, pero los respeto como clave para la convivencia armónica»

¿Qué hacer cuando sólo una de las partes respeta a la otra? Aquí entrará en funcionamiento la capacidad de poner límites. Ante la agresión, no sirve el «ojo por ojo», pero sí un delicado equilibrio entre el derecho ajeno y el propio.

Pensar en distintas alternativas de salida; a veces resulta interesante dejar de lado todo lo aprendido y optar por nuevas formas de resolución.

Si por un camino personal o terapéutico, se concluye que la única salida es la separación de la pareja, también hay formas más benéficas de dar fin a la relación. En la instancia de la ruptura, lo ideal es no culpabilizarse mutuamente, sino buscar alguno de los puntos de contacto que les permitió constituirse como pareja; esto hará posible la comunicación y, con el tiempo, capitalizar los errores de ese vínculo, a fin de que no se reiteren en futuras parejas.