El debut sexual: Mitos y realidades (I)

debutLa iniciación sexual de los adolecentes es vista muchas veces con preocupación. Falsas creeencias y miedos ocasionan inseguridad, mientras que la presión del medio a «comenzar» convierten a este acontecimiento en un suceso conflictivo y la mayoría de las veces insatisfactorio y decepcionante.

CUAL ES LA EDAD DE LA INICIACIÓN SEXUAL DE LOS ADOLESCENTES EN LA ACTUALIDAD?

Si la pregunta es «iniciación del contacto sexual con un/a par», en general es alrededor de los 11 años pero la pregunta en realidad es «inicio de relaciones con penetración genital» que es otra cosa y las últimas estadísticas dicen que 14 años para las chicas y 16 años para los varones como promedio.

¿HAY JÓVENES QUE COMIENZAN MÁS TARDE?

Seguro, esto significa que continúan practicando «juegos sexuales» sin llegar a la penetración genital; esos juegos pueden llegar a abarcar todo tipo de prácticas que se orientan a varios objetivos: obtener placer, evitar los embarazas y las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y adquirir experiencia, porque estas prácticas funcionan como «ensayos previos a la gran función».

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¿TODAVÍA EN ESTA ÉPOCA EXISTE MIEDO A LA «INICIACIÓN GENITAL»?

En muchos casos el miedo produce evitación y el corrimiento del inicio hasta edades más avanzadas; en los varones aparece sintomatobgía como la eyaculación precoz y en las chicas vaginismo, que es la contracción involuntaria de los músculos perivaginales al punto de que cualquier intento de penetrar duele mucho.

¿ESTOS JÓVENES A QUE EDAD COMIENZAN?

Si no han podido obtener información y asesoramiento confiable para eliminar sus miedos o dudas, pueden continuar siendo «vírgenes» técnicamente hablando hasta edades mucho más tardías como los treinta o los cuarenta años, de hecho hay aproximadamente un y/o de las mujeres que nunca experimentaron la penetración, en la población general de edad sexualmente activa.

¿CUÁLES SON LOS TEMORES MAS FRECUENTES?

El miedo al dolor por el desgarro del himen, al desgarro vaginal y al sangrado en la mujer, el miedo al embarazo y alas enfermedades de transmisión sexual, el miedo a la vagina y ano poder satisfacer a la compañera en los varones. Aunque parezca mentira, todavía corren de boca en boca historias aterradoras y distorsionadas acerca de estos ítems y lo más notable es que los jóvenes y sus padres, en vez de consultar con los médicos especialistas como los sexólogos, ginecólogos o urólogos, o leer publicaciones serias al respecto, continúan propagando esta especie de «folklore del temor» que, frente a la presión del grupo de pares, que los jóvenes padecen para que comiencen a practicar la sexualidad como adultos, les ocasiona conflictos importantes que aumentan su inseguridad.