Relaciones de pareja: Miedo a volver a fracasar

Ya sabemos que en pasiones.es nos gusta compartir casos de la vida real y escuchar la opinión de los especialistas en cada circunstancia. En esta ocasión una lectora, divorciada, pregunta sobre el miedo al fracaso en las nuevas relaciones de pareja. Responde el psicólogo y filósofo Francisco De Zela.

«Me divorcié hace cuatro años. Ahora estoy saliendo con una persona, de la cual me siento enamorada; tengo miedo de volver a fracasar. Me diría usted, desde su visión, cómo ve el matrimonio en estos tiempos que corren».

matrimonioMe gustaría decirle, primero, que el matrimonio hoy no es lo mismo que antes. Lo que básicamente cambió es que, antes, el matrimonio estaba más sostenido por la familia, la sociedad y la comunidad. Esto apuntaba a la seguridad. Este aspecto, en la actualidad, ya no es tan importante. Hoy en día, dependemos del afecto, el cual es altamente volátil. El matrimonio de hoy se basa más en el sentimiento que en la función.

Creo que el  matrimonio no puede ser visto solo desde el Cielo o desde la  Tierra. Quiero decir, desde el romanticismo o desde la seguridad. Para mí, la unión voluntaria de dos personas tiene que ser una evolución, no un estancamiento. No debe basarse en la búsqueda de la seguridad; el concepto de «doméstico» no me parece muy feliz. Viene de «dominio»; «dominado pero seguro», sería su justificación. Entonces, la propuesta sería la integración de ambos, la totalidad de nuestro Ser, ir en busca de nuestra naturaleza más profunda. Estoy convencido de que la relación de pareja es el vehículo más apropiado para la realización personal y espiritual.

En nuestro interior, hay dos fuerzas: la sabiduría y las pautas del karma. Hay que tenerlas en cuenta, ya que operan en nuestras relaciones. El amor es trasformados; al ponernos en contacto con estos aspectos, a través de la relación de pareja, vemos nuestras limitaciones y fijaciones, lo que hace surgir el deseo de un cambio en nuestra forma de ser. Y, en lo que respecta al otro aspecto de nuestro interior, la sabiduría, cuando podemos superar nuestro karma, entonces queda a la luz nuestra esencia… Y volvemos a ser compasivos, con capacidad para amar y tener fe.