Relaciones de pareja: De eso no se habla…

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Existen algunos temas que por omisión o intencionalmente se callan. Otros se hablan, pero generan incomodidades o roces. Evitar conversar sobre ellos no es adecuado en todos los casos. En algunas situaciones, abrir la comunicación sobre estos aspectos puede ayudar a destrabar algunos conflictos.

Los temas relegados en la pareja

Hay algunas cuestiones relacionadas con la sexualidad de las cuales las parejas evitan hablar, a veces porque son fuentes de conflicto, otras por vergüenza o por tabú. Sin embargo, dejar de conversar de ciertas cosas puede llegar a producir, a la larga, problemas más graves o difíciles de resolver. Entre ellas, podemos nombrar:

Fantasías, deseos y expectativas sobre la relación.

Necesidades emocionales profundas.

Conductas sexuales presentes o ausentes (cosas que el otro hace o deja de hacer o formas de hacer, que producen frustraciones).

Salud genital (infecciones, enfermedades o situaciones que produzcan sensaciones desagradables).

Pasado sexual.

Tiempos para la excitación y el orgasmo.

Miedos sobre el rendimiento sexual.

Anatomía sexual (formas y tamaños del cuerpo).

Necesidades de frecuencia sexual.

Momentos y lugares de los encuentros.

¿Qué hacer si un tema es generador de conflictos?

Una de las primeras consideraciones es la importancia de este tema para la armonía en la relación. Si el problema es menor porque no toca necesidades o emociones profundas es factible soslayarlo, previendo las posibles consecuencias del silencio: puede llegar a producirse resentimiento por la represión de una necesidad o problema cuando la otra persona se entera de lo que había sido callado. Si, en cambio, aquello no dicho deja un vacío que puede convertirse en una brecha importante en la pareja, es importante encontrar la forma, el momento y el lugar adecuados para tocar el tema.