Psicología: Logra conectarte con los demás

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Mejorar las relaciones interpersonales puede ser tan sencillo como aprender a escuchar, expresar nuestros pensamientos de forma correcta, conectarnos con los deseos de los demás y, por supuesto, respetar al otro. Para poder relacionarnos mejor con quienes nos rodean, y establecer conversaciones claras y asertivas, es central que seamos buenos comunicadores. Se trata de ser auténticos, comprensivos, generosos, atentos y, sobre todo, claros y concisos.

No busques ser el centro. No hay ninguna necesidad de captar todas las miradas ni ser el bufón del grupo. Concéntrate en ser seguro de vos mismo: eso te hará saber qué es lo que debes decir y qué no.

Pienso, luego hablo. Te conviene estar siempre atento a lo que se hable, teniendo en cuenta con quién estás conversando, para no meterte en un aprieto. Pensar antes de largarte a opinar es una estrategia muy inteligente.

Totalmente espontáneo. Es muy importante que te comportes como sos normalmente y que no crees personajes. Si tenes una forma de ser dulce o sos determinante, mantené tu esencia a la hora de comunicarte con el otro.

Verbalmente generoso. Busca que tus respuestas sean auténticas y sentidas, y que tu modo de dirigirte al otro refleje cariño y cortesía. La forma en que hablamos lo es todo.

Atento al prójimo. Es muy importante que te enfoques más en demostrar interés por los demás que en resultar interesante con tus palabras. Estáte más pendiente de los dichos de tu interlocutor que de los tuyos; vas a tener conversaciones más ricas y profundas.

Un ser comprensivo. Si uno se muestra como una persona emocionalmente estable, puede transmitir al otro un sentimiento de mayor cooperación y armonía. Si este se siente comprendido y no juzgado, podrá abrirse mejor a los temas que le propongas.

Conciso y entendible. Deja atrás las segundas intenciones y anda directo al grano. A un comunicador que es claro y escueto se le entiende con más facilidad y será más consultado que otro que, quizás, sea un gran orador, pero que nunca llega a ningún lado.

A veces creemos que comunicarnos correctamente significa usar técnicas sofisticadas y complejas de persuasión. ¡No es así! Como hemos visto, si tenemos en cuenta a nuestro interlocutor y, sobre todo, somos claros y confiados en lo que queremos transmitir, ser un gran comunicador está al alcance de todos.