Potenciadores sexuales: ¿Por qué los toman los jovenes? (II)

deprimido

Te seguimos contando sobre los potenciadores sexuales y su uso en los jovenes.

¿POR QUÉ SE ESTÁN USANDO ESTOS ESTIMULANTES CON TANTA LIGEREZA?

Es una pregunta clave, y la respuesta es difícil de conocer. Si les preguntamos a los jóvenes, van a decir que porque todos lo hacen y que, no les hace nada malo, (según la experiencia de sus amigos). Desde la oferta, existe un comercio por el cual mucha gente gana dinero con esto. Desde la demanda, no existe educación sexual ni de valores, que les permita a los jóvenes ponerse en perspectiva y evaluar si realmente existe la necesidad de gastar dinero y exponerse a problemas de salud ingiriendo estas drogas. En realidad no la hay, la sexualidad juvenil normal no requiere «ayuditas farmacológicas». Tenemos que pensar en algo más profundo.

¿Y QUÉ SERÍA ELLO?

La falta de autoestima y de sentido de la propia vida que tienen los adolescentes de hoy en Argentina. IM falta de confianza en sí mismos’, de un sistema de valores que sostengan su personalidad; la ausencia de un proyecto que les permita estar construyendo su futuro con elementos trascendentes e importantes. También la falta de ideales por los cuales esforzarse por vivir para lograrlos hace que los jóvenes se sientan vacíos, inseguros y aburridos, con la energía baja y la libido también a veces baja.

¿ENTONCES LA LIBIDO ESTÁ BAJA?

La libido es uno de los motores para hacer cosas, no sólo para la sexualidad genital. Los jóvenes no saben como solucionar lo que les pasa a nivel personal, lo único que hacen entonces, para no «sentirse bajoneados», es recurrir a las fiestas de sexo, drogas y más, que les dan la ilusión por un par de horas, de estar bien.

¿COMO SE PUEDE AYUDAR A ESTOS JÓVENES?

La familia tiene que participar más en lo que les sucede, ayudándolos a tomar conciencia de esta situación y a buscar modos de que puedan darle un sentido a su vida. En el trabajo, en sus proyectos de estudio, en la idea deformar una familia, o de otro interés que puedan tener. Estos jóvenes tienen que sentir que existe una red familiar de ayuda para poder afrontar y resolver los problemas que los angustian. Para no necesitar más «embotarse» en las discos para olvidar que se sienten vulnerables, solos y muchas veces, sin futuro.