La infidelidad ¿excitante para algunos?

Es sabido que lo prohibido suele resultar muy estimulante para cierta clase de personas: remitirse a aquella época en la que el cuerpo propio y el de los otros, el sexo y el disfrute eran tabú, y que, por lo tanto, todo aquello se vivía con una intensidad desmesurada, es decididamente excitante. Pero entonces podríamos suponer también que la infidelidad es un estímulo poderoso para obtener satisfacción que muchas personas llevan a cabo día tras día, muchas veces lastimando a los demás implicados en la ecuación amorosa.

Si nos encontramos atrapados en una relación en la que nuestra pareja es adicta a las emociones de esta clase, debemos parar el círculo vicioso, no importa lo mucho que le amemos o no.

1. Concientízale: Si le amas muchísimo y crees que puedes manejar esta situación, que deseas mejorarla, debes hablar con tu pareja muy seriamente y apoyarle en el camino del descubrimiento: ¿Por qué lo haces?

2. Pacta: Establece qué clase de relación quieres llevar. Si la infidelidad le es imprescindible para conseguir excitarse, entonces tú debes estar dispuesto a asumir la posición que otra persona te dé en su vida. Esto es indeseable cuando el amor entre ustedes es el pilar de la relación, y no el sexo, así que piénsatelo mil veces.

3. Déjale: Si es algo que supera tus límites, no tienes por qué sufrir ni desgastarte. Piensa que tu bienestar siempre es primero, así que es fundamental que a toda costa luches por obtenerlo.