¿Existe una alimentación que potencie el deseo sexual? (I)

pasion1

Hombres y mujeres pueden sufrir, en algún momento de sus vidas, una disminución de la libido. Desde los diferentes medios de comunicación, es muy común asistir a publicidades de productos que prometen «erradicar» de raíz este problema. Sin embargo, en vez de confiar ciegamente en «soluciones mágicas», podemos empezar por llevar una nutrición que no sólo se centre en el aspecto «estimulante» sino que, además, contribuya a equilibrarnos física y mentalmente.

¿CUÁLES SON LOS ALIMENTOS CONSIDERADOS AFRODISÍACOS?

Hay alimentos que se consideran afrodisíacos, ya que tienen una larga trayectoria y se usan como estimulantes de la libido desde hace siglos. Entre ellos podemos mencionar el apio, las nueces, el chocolate. También hay hierbas medicinales como el Ginseng y la Damiana, especias como la Canela, y sustancias como la Jalea Real y la Maca. A todos ellos se los conoce como posibles estimulantes de la libido y la potencia sexual. Sin embargo, no hay que perder de vista que es más adecuado hablar de nutrientes que estimulan estas funciones y, a partir de ahí, sugerir cambios alimenticios.

La falta de deseo sexual responde a muchas causas; sería incorrecto decir que se trata solo de una carencia nutricional. Puede deberse a un conflicto emocional, falta de ciertas vitaminas y minerales en el organismo, debilidad luego de una enfermedad, circulación deficiente, o ser la consecuencia de otras patologías. Lo más probable es que, varias de estas razones, estén involucradas en el problema. En lo que concierne a la alimentación, contemplar los siguientes objetivos, puede ayudar mucho a «reavivar» la función sexual:

– Mejorar la eliminación de toxinas, mediante el correcto funcionamiento de los intestinos.

– Estimular la circulación sanguínea de los órganos pelvianos que, muchas veces, pueden encontrarse debilitados por el exceso de toxinas acumuladas, y la falta de una correcta irrigación.

– Aportar los nutrientes, en especial minerales y vitaminas, que garanticen el normal funcionamiento del sistema reproductor. La alimentación adecuada será aquella que cumpla con estas premisas, y aporte los nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del sistema: Selenio, Zinc, Yodo y vitaminas A, C, E y B3.